PIMENTEL CUADRA A THAYS

Que aceptemos el aforismo de Wilde y entendamos que la literatura, para ser tal, debe estar desprovista de toda utilidad, no significa que un programa dedicado a ella tampoco tenga ningún fin. Por ello no se sabe bien a santo de qué se le ha encomendado a Iván Thays un programa de literatura en el Canal 7. Por razones que sería ocioso desarrollar, y que resultan obvias al televidente, no se debe a sus virtudes propiamente televisivas (fluidez del discurso, manejo de cámaras, etc.). La única razón posible es que su conocimiento literario y sus dotes comunicativas lo hagan merecedor de un sueldo pagado por todos los peruanos por el servicio que ofrece. Pues bien, esto es cuestionable. Thays posee una personalidad caprichosa harto reflejada en su visión literaria sectaria y sesgada, personalidad que por lo general traiciona toda objetividad en aras de saciar, en un penoso laisser-faire permitido por RTP, su agenda personal. Esas son las contradicciones de un personaje tan contradictorio que desde la blogósfera reclama hipócritamente altura y nivel en el debate intelectual, pero que no ha tenido problemas para resolver sus duelos privados insultando públicamente, como aquella vez que denigró desde estas mismas páginas (CARETAS 1877) a un respetable catedrático de la misma universidad que auspicia su programa, la PUCP. (SIGUE EN EL PRIMER COMMENT) (ULTIMO MINUTO EN PUERTO AZANGARO FAVERON Y EL SINDROME TARATA)