COMBATES POR LA BLOGÓSFERA

FOTOCHECK LITERARIO DE SETIEMBRE
Todo empezó cuando nuestro habitual Iván Thays lanzó una reseña sobre la redición del histórico libro de Miguel Gutiérrez Un mundo dividido: La generación del 50. Además de los clásicos enrrostramientos por lo bien que se refiere a Abimael Guzmán en su libro,
Iván trata desdeñosamente la obra literaria de Gutiérrez, en la cual –según sus propias palabras- habitan personajes estereotipados y convencionales (en los comentarios a su propio post, Iván dice cosas peores). En fin, Thays se metió con uno de los escritores más queridos por estos pagos y, claro, recibió lo que recibió.
Quien enfrentó de forma más directa las tesis de Thays fue el poeta Rodolfo Ybarra. Ybarra - quien se hizo conocido en la defensa de la libertad de Melissa Patiño y se publicitó bastante merced a un manifiesto que apareció hace unas semanas aquí- áfirmó que las críticas de Thays sobre Gutiérrez adolecían de un "individualismo dogmático" así como estar inmersas en prejuicios e ideas fuerza donde "confunde la "libertad del individuo" con la libertad para denostar sobre una obra literaria a su libre albedrío y con la venia de un círculo literario cada vez más desacreditado". Casi no tardó Thays y nuestro otro habitual Gustavo Faverón en dispararle con todo, uno mencionando “las nostalgias terroristas de ese blogger que coinciden con la de otros escritores vinculados al grupo Narración” y otro describiendo al poeta c
omo un “escritor peruano adicto a la verborrea y afecto a conjugar la retórica senderista con el balbuceo underground…”. Ybarra recibió una ola de solidaridad (incluyendo un comunicado oficial del Gremio de Escritores del Perú). Hubo intercambio de posts y Faverón puso el punto sobre sus íes para aclarar a qué se refería con sus (des)calificaciones. Pero la bola de nieve ardiente ya había empezado a rodar. Si a ustedes les gusta el floreo hardcore y ver como brota sangre de las palabras, les recomiendo revisar las listas de comments de Thays, Faverón e Ybarra. Sobretodo de este último que, según lo dice, no pone ningún tipo de limitaciones a los comentarios que recibe.
El asunto empezó a complicarse cuando se abrió un frente inesperado entre Thays y el economista Silvio Rendón intercambiando posts bastante fuertes (palabrotas incluídas). Mientras tanto Faverón marcaba su territorio frente a Ybarra, al Gremio de Escritores y al Grupo Narración. Y si no faltaba nada, otro frente estalló a causa de las referencias al padre del exitoso blogger Renato Cisneros: nada menos que el cavernario general Luis gaucho Cisneros. Aquí la sangre le
salpicó a Paolo de Lima y alcanzó la sala de máquinas del blog de Ybarra (y, si me hubiera puesto las pilas, inundaría la santabárbara del mío, porque eso de defender –por una frase que dijo o no
dijo- a un sujeto que pisoteó casi todos los derechos humanos cuando fue ministro del interior y que defendía públicamente a los genocidas argentinos… ).
Y una yapa más. Otro frente se abrió en torno a la idoneidad del último concurso 20Blogsperuanos así como de la inocencia o mala fe de algunos bloggers que proclaman su independencia cuando presuntamente dependen de ciertas corporaciones del ciberespacio. Aquí el fuego graneado alcanzó a varios blogs. Total, que setiembre ha llegado caliente.
Pese a lo que acaban de leer, no quiero trivializar el tema. Creo que el aumento de la tensión bloguera responde a la formación de un nuevo escenario, de un nuevo microclima, donde muchos escritores e intelectuales jóvenes están escandalizados y hartos de lo que ven. Quienes en un tiempo eran considerados como faros de buena información crítica y estimulantes de un debate, han pasado a ser vistos como peones vendidos al sistema, con los vi
cios y las debilidades de cualquier blogger y que ya no dicen nada nuevo. Y creo que, conforme se va democratizando más la comunicación entre los blogs, el peso de los bloggers supuestamente mejor informados se va a relativizar más aún.
Conclusión: se vienen próximas batallas, porque la gente quiere pelear (aunque sea en el limbo del ciberespacio, en fin). Como ha sucedido en otros escenarios, los representantes del pensamiento hegemónico terminarán por hacer mutis por el foro y recluirse en anillos más pequeños todavía. Y bajo la excusa que los blogs se han llenado de argollas, ellos fortalecerán las suyas.
Al debate, carajo. Que el debate y las críticas -su existencia misma- siempre serán más importantes que las mezquindades y los insultos que inevitablemente los acompañarán.
Todo empezó cuando nuestro habitual Iván Thays lanzó una reseña sobre la redición del histórico libro de Miguel Gutiérrez Un mundo dividido: La generación del 50. Además de los clásicos enrrostramientos por lo bien que se refiere a Abimael Guzmán en su libro,

Quien enfrentó de forma más directa las tesis de Thays fue el poeta Rodolfo Ybarra. Ybarra - quien se hizo conocido en la defensa de la libertad de Melissa Patiño y se publicitó bastante merced a un manifiesto que apareció hace unas semanas aquí- áfirmó que las críticas de Thays sobre Gutiérrez adolecían de un "individualismo dogmático" así como estar inmersas en prejuicios e ideas fuerza donde "confunde la "libertad del individuo" con la libertad para denostar sobre una obra literaria a su libre albedrío y con la venia de un círculo literario cada vez más desacreditado". Casi no tardó Thays y nuestro otro habitual Gustavo Faverón en dispararle con todo, uno mencionando “las nostalgias terroristas de ese blogger que coinciden con la de otros escritores vinculados al grupo Narración” y otro describiendo al poeta c

El asunto empezó a complicarse cuando se abrió un frente inesperado entre Thays y el economista Silvio Rendón intercambiando posts bastante fuertes (palabrotas incluídas). Mientras tanto Faverón marcaba su territorio frente a Ybarra, al Gremio de Escritores y al Grupo Narración. Y si no faltaba nada, otro frente estalló a causa de las referencias al padre del exitoso blogger Renato Cisneros: nada menos que el cavernario general Luis gaucho Cisneros. Aquí la sangre le


Y una yapa más. Otro frente se abrió en torno a la idoneidad del último concurso 20Blogsperuanos así como de la inocencia o mala fe de algunos bloggers que proclaman su independencia cuando presuntamente dependen de ciertas corporaciones del ciberespacio. Aquí el fuego graneado alcanzó a varios blogs. Total, que setiembre ha llegado caliente.
Pese a lo que acaban de leer, no quiero trivializar el tema. Creo que el aumento de la tensión bloguera responde a la formación de un nuevo escenario, de un nuevo microclima, donde muchos escritores e intelectuales jóvenes están escandalizados y hartos de lo que ven. Quienes en un tiempo eran considerados como faros de buena información crítica y estimulantes de un debate, han pasado a ser vistos como peones vendidos al sistema, con los vi

Conclusión: se vienen próximas batallas, porque la gente quiere pelear (aunque sea en el limbo del ciberespacio, en fin). Como ha sucedido en otros escenarios, los representantes del pensamiento hegemónico terminarán por hacer mutis por el foro y recluirse en anillos más pequeños todavía. Y bajo la excusa que los blogs se han llenado de argollas, ellos fortalecerán las suyas.
Al debate, carajo. Que el debate y las críticas -su existencia misma- siempre serán más importantes que las mezquindades y los insultos que inevitablemente los acompañarán.