Wednesday, November 18, 2009

SOLIDARIDAD CON REYNOSO

Las ediciones de mis libros desde hace 40 años se suceden y se suceden. Pero son unos medios, y detrás de ellos hay un poder económico que quiere para el país determinada cultura. Y entonces si no es el Sr. Ampuero o el Sr. Cueto vendrán otros, que están formando cola. El esquema cultural del Perú no ha cambiado, es colonial, latifundista, obedece a una mentalidad de sociedad medieval. Y el Estado no hace nada. Por eso los jóvenes que escriben se sienten aplastados, y de ahí vienen esas protestas por correos electrónicos que a toda esta gente del establecimiento les parece indigno, y hablan de la "magalyzación de la literatura". ¡Pero ellos son los responsables de esto, porque lo han provocado! El Sr. Ampuero y el Sr. Cueto ¿qué mérito literario tienen? Sus novelas son aburridas, no saben escribir. Que hagan una encuesta entre los estudiantes universitarios que son los que leen. Y sin embargo, estos señores por tener el poder siguen manipulando. No hay Congreso nacional o extranjero en el que no estén de cabeza. ¿Por qué? Porque son los que manejan los medios de comunicación.

Wednesday, November 04, 2009

PAJALEPAPAJALEPAPAJALEPAPAJALE

Capítulo 2 said...
Pichi de diablo se seca su hocico con la punta del mantel.
- Ahhhhhhhh. Ta mare Banana, no hables así, creeran que somos huevones. Somos poetas!!!!!!
Pezuña brava y Gato sucio dudan acercarse a la mesa. Gato sucio fastidiado
- Allí no, Pezuña, no me cae Verastegui.
- Que pasa Peruuuuuuu. El zambo es la voz.
- Si no te sientas conmigo nadie te invita las chelas.
Mientras tanto, Verastegui en su letanía.
- Pajelepa Pajalepa Pajalepa
Banana Joe y Pichi de diablo regalándose codazos por la atención de J. Pimentel.
- El poeta debe vivir mucho.
Banana Joe y Pichi de diablo
- Síiiiiiiiii señor
Pezuña brava se acerca al grupo. Mira a Banana.
- Banana, ponte una carapulca con pescado frito, ¿quieres?
En medio del bar Gato sucio, solito, nadie lo saluda. Chasquea los dedos. Banana Joe atiende el llamado sin antes pagar por la carapulca con pescado frito. Pezuña brava feliz.
- A comerrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr
Pichi de diablo no ha almorzado en dos días, la lengua colgando por el potaje. Extiende la mano por un ojito del bonito. Pezuña brava le llama la atención.
- Después, Pichi, después. Te dejaré un poco.
- Tengo hambre pe.
Banana Joe cuadrándose ante Gato sucio.
- Mi camarada. A sus órdenes.
Gato sucio sonriente. “Ese es mi Banana, carajo”
- Banana, ves lo que estoy viendo?
Gato sucio señala el moral abierto de Verástegui. Un manuscrito anillado. El zambo en su letanía, fuera del mundo.
- Pajalepa pajalepa pajalepa.
Pichi de diablo confundido, busca respuestas en J Pimentel.
- Maese, una preguntita, ¿ soy feo? La verdad pe.
J Pimentel se apiada de Pichi de diablo.
- Pichi, no eres feo, te contaré la historia del patito feo.
Pichi de diablo atento.
Mientras, Gato sucio y Banana Joe traman.
- Banana, tienes que traerme ese manuscrito.
Banana Joe.
- ¿Y si me chapan?
Gato sucio
- Tendrás que correr. Te espero en la Colmena en un taxi, de allí nos vamos al aeropuerto y volamos a Boston. Nunca sabran que fuimos nosotros.
Banana Joe
- ¿Y en Boston podre escribir poesia?
Gato sucio
- No solo eso, publicar también.
Banana Joe
- Recorcholis!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Pichi de diablo llorando por la historia del patito feo.
- Soy un cisne. Snif, snif
Gato sucio se retira del Queirolo. Banana Joe en la barra. “Soy un pendejo”, piensa. Alza la voz.
- Poetas del Peru, vates del universo, vengan a la barra, invito pisco a todos, vengan, vengan.
Pichi de diablo es el primero en lanzarse sobre las copas, Pezuña brava llevando su plato de carapulca, todo los poetas del Peru luchando por sus copitas de pisco, todos menos Verastegui.
- Pajalepa pajalepa pajalepa
Banana Joe se acerca donde el Zambo, Se agacha y abre despacio el morral, retira el manuscrito, lo abraza, camina hacia la puerta. Pero J Pimentel lo observa.
- Túuuuuuuuuuuuuuuuuuu. ¿Qué llevas en la panza? Contesta puerco.
Banaja Joe
- ¿Yo? Nada
Los Pajalepas del Zambo se distorsionan.
- Jorge, no siento la fuerza. Jorge, algo me falta.
Señala a Banana Joe.
- Tú tienes mi manuscrito puerco.
J Pimentel
- Poetas del Perú, agarren a ese jijona.
Banana Joe
- Recorcholis!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Mejor me la pico
Pichi de diablo
- Oe Banana, no te vayas pe, Banana, Banana, Banana
Banana Joe corriendo por Quilca. Gato sucio espera a su discipulo en un taxi rojo.
J Pimentel en la calle
- Agarren a ese jijuna!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Pichi de diablo
- Yo lo voy a agarrar.
Pichi de diablo capitanea la maratón. Detrás de él todos los poetas del Perú.
Machín Ybarra
- Agarren a ese turiferario, ganapan, monoselfutunirico.
Impotencia Zelada
- Te voy a matar Banana
Draculin de Trilce
- Voy a sacarte la mierda Banana
Pichi de diablo
- Draculin por que corres?
Draculin de Trilce
- J Pimentel ordeno correr y obedezco
Pichi de diablo a poco de alcanzar a Banana.
Gato sucio preocupado
- Corre Banana corre corre Banana
Banaja Joe sudando, siente los dedos de Pichi de diablo rozando su potito.
Gato sucio
- Vuela Banana, vuela Banana, vuelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Banana Joe
- Pajalepa pajalepa pajalepa pajale pajalepa
Banaja Joe se eleva, vuela, todos los poetas del Peru paralizados, un chancho volador, un chancho volador
Banana Joe
- Pajalepa pajalepa pajalepa pajalepa
Banana Joe y Gato sucio desaparecen con el manuscrito del Zambo
En la esquina de Quilca y Caylloma, J Pimentel, Verástegui y Pezuña brava, con su plato de carapulca.
Verastegui
- Pajalepa
J Pimentel
- Pajalepa
Pezuña brava
- Paja, ahum, lepa, pajalepa
Es una noche triste para la poesia peruana. Los corazones rotos, la vida no vale nada. Le han robado a Verástegui.
Pichi de diablo
- Ta mare, eso no se le hace a un poeta pe.



Monday, October 26, 2009

YO TAMBIEN QUIERO LEVITAR

Capítulo 1 said...
Inicios de los noventa.
En al bar Queirolo Pichi de diablo, Verástegui, J. Pimentel y Banana Joe.
Verástegui filosofando.
- Pajalepa pajalepa pajalepa pajalepa
Pichi de diablo confundido, pregunta
- Maestro, ¿qué estás diciendo?
- Calla, gusano, son versos taoístas. Es una oración para levitar.
Los ojos encendidos de Banana Joe.
- ¡Recorcholis! Yo también quiero levitar... Pajalepa pajalepa pajalepa
J. Pimentel observa a Banana Joe
- No, Banana. Esas palabras son para los elegidos. Tú no.
- ¿No?
- No
Banana Joe lleno de impotencia, nunca pensó ser humillado por el Leonardo Di Caprio de la poesía setentera. Pichi de diablo ríe, revienta un pus en la punta de su lengua.
- Banana, calmate. Ponte otra chela pe.
- Pichi, siempre quise ser poeta, un vate que cante a las musas.
Verástegui en su letania.
- Pajalepa pajalepa pajalepa pajalepa
Pichi de diablo no pierde la oportunidad.
- Maese Verástegui, quiero ser como usted.
Verástegui mira a J. Pimentel, este rompe las esperanzas de Pichi de diablo.
- Querido Pichi, la poesía, no te ofendas, es belleza. Tú no puedes irradiar belleza, un buitre no puede ser un cisne.
Pichi de diablo, impotente.
- No me cagues pe.
Banana Joe paga las cinco chelas que el mesero destapa, es la quinta ronda.
Pimentel atisba la llegada de Pezuña brava Santiváñez y Gato sucio. Se saludan con señales de cejas.
Banana Joe susurra en el oído de Pichi de diablo. Banana siente asco, la oreja de Pichi de diablo con restos de camote.
- Pichi, ¿has visto? Los grandes se saludan con las cejas. Eso es clave morse.
- Banana, ¿qué hablas, imbécil?
- Es clave morse. Nosotros de ahora en adelante debemos saludarnos así.
Indignado, Pichi de diablo chupa del pico de la botella.
Continuará............

Monday, October 19, 2009

¿UNA NOCHE DE COPAS?

Leo Zelada said...
CON LA TROLA DENTRO
By Leo Zelada

Es verdad que la culpa no fue totalmente mía. Víctor Coral, el Muralista, también estaba conciente de que era una muy mala idea. Estoy seguro, mi querido Víctor Coral (que no te bañas, porque, según tú, una persona limpia no necesita bañarse a menudo y solo sabes pintar los baños de un centro de redacción), estoy seguro que tú sabías que era una idea fatal y que las consecuencias serían funestas. Pero no, no te puedo culpar del todo. Si tuviéramos que hallar a algún culpable tendríamos que mencionar, además, a los que nos reuníamos los viernes por la noche: El Perro Ybarra, Gustrago Faverón, y Mike, el Chico Puerto el Hueco. De todos, el Chico Puerto el Hueco tiene gran parte de la culpa. Eso de llegar todos los viernes con una botella de ron y un poco de marihuana, a lo largo traería lamentables consecuencias para alguno de nosotros.
La rutina era la misma. Primero acondicionar el cuarto y colocar todo tipo de imágenes sugerentes y alucinantes en las cuatro paredes de la habitación. Luego instalar el equipo de sonido y seleccionar la música que íbamos a escuchar. Solo grupos que pudieran desconectarnos de la realidad: Menudo, Locomía, Los Iracundos, Facundo Cabral y Magneto. Nada de pop ni de música afro, el despegue podría ser nocivo. Sabíamos casos de brothers que se pegaron con Michael Jackson o Micky Gonzáles, o con los hermanos Ballumbrosio, y que cuando quisieron retornar a la realidad jamás lo lograron. Por el bien de todos, ni Dina Páucar ni Abencia Meza. Una vez acondicionada la habitación y la música, Gustrago Faverón, mismo alquimista, preparaba una cuba libre extra-power: Full ron y un poco de Coca-Cola para darle color. Acto seguido, el Perro Ybarra preparaba unas tremendas bazucas de yerba que pudieran satisfacer las exigencias de los fumarolas reunidos.
-Ahora sí, muchachos, ajústense los cinturones antes de que Max nos haga una buena mamada -anunciaba el Perro Ybarra. Era el más angurriento de todos nosotros y según tú, Perrito, fumabas de acuerdo a tus necesidades. Pero a mí no me engañas, Perro, eras el más angurriento de todos y el que daba el play de honor al supertroncho que habías preparado.
Lo demás venía por cuenta propia y cada quién se daba su propio vacilón. Todos queríamos evadirnos de nuestra asfixiante realidad, pensar que la vida podía ser soportable en este mundo de mierda. Así eran nuestras vidas y si teníamos que drogarnos para poder seguir adelante, lo hacíamos y luego empezaba la orgía, toma que te doy, todos modernos, todos con el culo generoso. Pero aquel Puerto el Hueco fue memorable: El Perro Ybarra se alucinó Ernesto Pimentel, la Chola Chabuca con sus mejores tacos, e incluso se dio el lujo de prestarle sus baquetas a Gustrago Faverón para acompañar la voz de Trampolín a la fama:
Agusto Ferrando,
lo invita cantando.
desde el más cercano
hasta el último confín

Si hubiera estado Iván, hubiese alucinado con su frenillo cheverengue, que estaba en una trinchera de la guerrilla, luchando por la revolución en Busardo y hubiera rampado desde el cuarto hasta la cocina gritando consignas contra el gobierno y a favor de la lucha armada de los raros (con Bellatin a la cabeza) como lo hizo alguna vez en uno de los cuartos de la residencia
univer
sita
ria ante
la risa de
todos los
estudian
tes que leyeron Las Fotografías de Frances Farmer. Hubiera sido divertido ver a Thays arrastrándose por el suelo como una lagartija. Así no, mi querido guerrillero del realismo sucio, así no es, con la yerba jamás hubieras llegado a hacer la revolución en Oreja de Perro.
Mike, el Chico Puerto el Hueco, después de un esfuerzo de alucine, logró meterse en un afiche de José Feliciano y Don Francisco que estaba colgado en la pared.
-Oye, Salvador, ¿logras verme en Sábado Gigante con la Cuatro?
-Puta, brother, no te veo: si estás en cuatro te la pongo.
-Huevón, estoy detrás de Thays, por eso no me ves.
Todos estábamos en un bacilón bien bacán. Pero tú, Víctor Coral, no despegabas, pero luego vendría una Luz de Limbo. Solito te cagabas de risa en un rincón del baño, dejando insultos a todas las hembritas que te choleaban por feo y apestosos, oliéndote las axilas de vez en cuando. Hasta que no sé cómo se te ocurrió la idea de poner a Los Morunos en el equipo:
Yo solo quise querer, yo solo quise quererte
yo nada te pude dar, yo nada pude ofrecerte

solo queria tu vida para vivirla contigo
quisiera darte mi vida que la vivieras conmigo

Quise motivar tu vida, quise motivar tu vientre
quise motivarte toda, quise motivarte siempre
quise con nuestros motivos motivar un tiempo nuestro
y que motivo a motivo se hacia asi un motivo nuevo
-No me la pongas, Coral.
-Sólo un toque.
- No, Víctor, no.
- Un ratito.
-Bueno, sólo un ratito y nada más, ah.
Un toque nada más, huevón. Sabías que no iba a ser un toque. Jamás consentiría escuchar a Los Morunos un toque. Era todo o nada, porque escuchar a Los Morunos en estado normal era una verdadera transfiguración. Entrar en un estado de misticismo en el que cada nota musical hacía brotar un universo en tu mente y permitía que tu espíritu se elevara de este mundo terrenal. Ahora, escuchar a Los Morunos stone, es decir, totalmente alucinado, era entrar en un estado de gracia y beatitud. Sentir que tu cuerpo se va evaporando para dar paso al imperio del espíritu en donde cada molécula, cada átomo y cada electrón están en armonía con el universo, llegar a las puertas del paraíso y contemplar la evolución de las cosas más bellas del planeta, como por ejemplo, observar el culo de Faverón en el cual una rosa se abre al amanecer. Eso era escuchar a Los Morunos stone: sentirse el cafiche de tu propio chongo.
Poco a poco, empecé a alucinar cosas indescriptibles para el lenguaje humano. Aluciné a Iván haciendo el amor con un Bayly en Oreja de Perro. Aluciné, también, a la señora de la pensión como Laura Bozzo y a sus hijos como los tres cerditos (Paolo de Lima, Domingo de Ramos y Alan García), aunque en este caso no hice demasiado esfuerzo, dado que la vieja y sus hijos bien podrían pertenecer a la escala zoológica. Lo mejor..., perdón, lo peor, vino después. En un momento dado, empecé a alucinar que era una pluma de pavo real flotando en la habitación, una pluma ligera y tornasolada viajando por todo el cuarto. Rozaba muy suave el cuerpo de los muchachos y nadie se daba cuenta. De pronto, alguien me alcanzaba con una de sus bocanadas de humo e iba a parar al otro extremo de la habitación, que por cierto estaba muy cargada de olor a semen fresco: el pajero de Faverón. Despacio, muy despacio, fui acercándome a la ventana. Afuera, recorría un viento invernal que traía el olor de la brisa marina. No sería mala idea darse una vueltita por allí para cambiar de atmósfera. Cruce lentamente la ventana sin hacer el menor ruido para no perturbar a nadie en su alucine y justo, cuando ya empezaba a sentirme bien con la nueva atmósfera, Los Morunos dejaron de sonar. ¡Chimpún Callao! Era demasiado tarde para retroceder, la ventana de la habitación estaba lejos y los tres pisos hacia abajo eran la única e irrenunciable opción.

Saturday, October 10, 2009

¿ALGUIEN DIJO POESÍA?

Anonymous said...
alguien podría colgar un poema de Coral o de De Lima? Pienso comprar sus libros. Péguenlos, por favor.

Monday, October 05, 2009

¿QUO VADIS OCRAM?

lncognito said...
Ocram, ¿no sugeriste lo mismo con Peru21 cuando sacaron a Alvarez Rodrich? para al final terminar como su columnista

¿Estas buscando chamba en Cosas?

Anonymous said...
A rey muerto rey puesto.
Comienza el cerco para elegir a Keiko. Se cierran todas las ventanas de información real (los blogs).
¿Quién sigue? El señor Godoy.

memorioso said...
Ya caigo, Sifuentes es el responsable de haya dejado salir esa estupenda revista Gran Reserva, que difundía nuestra gastronomía internacionalmente.

Anonymous said...
Así no fue la cosa, lo que Ocram hizo es poner los correos electronicos y telefonos del crítico español para que la gente lo llamara para insultarlo de la peor manera.
Lo que hizo Sifuentes no tiene nombre. Y ahora se va tranquilito de la blogosfera para seguir construyendo sus oscuros intereses

Monday, September 28, 2009

UNA NOCHE EN EL SUPERBA

Anonymous said...
Una noche de jueves, en una mesa del Superba:Alva, Coral, Rimache y Willy del Hueco departen amicalmente. 8 frascos vacíos amarillean en la mesa.Coral mira a Alva, asado. Gruñe:-Oe, cuñao, ya, pe, pón.-No tengo, hermanito.Alva rezonga y se rasca la panza de ñorsa. Se chupa los mocos. Mira a Willy del Pozo, le ruega con la mirada.Hierbando Rimache a Coral:-Oe, Pe..pón, nunca te haces una. Ta que eres más misio que el polisexual Papaya.-Ya, ya, ya, no jodan, pe. Peor es este chancho estafador. Toda la vida, no tengo, hermanito, no tengo hermanito. CSM! ¿Y todos los escritores que estafaste?-Tu no jodas mucho... ¡Pepón!..¿Y Salomón? ¿Y lo que te paga el SIN?-Calla, Hijo único y la ctm! Alva, ofendido, se levanta. Hace la finta de quitarse el veintiúnico saquito negro que cada día le oprime más la guata.Se hace un silencio de muerte. Todos se miran y se ven desahuciados. Se han comido hasta las últimas migajas de la única butifarra que Willy ha invitado aquella noche.Se levantan de golpe de la mesa. Corren al unísono. Hijo Único Alva rueda hacia la Arequipa, Pepón Coral enfila hacia la Javier Prado, Hierbando Rimache vuela y chapa combi en Arenales,recordando sus días de cobrador de combi de la brasil. Todos abandonan a Willy Ciorentino del Pozo, quien demasiado borracho como para picársela, no tiene otra alternativa que pagar la abultada cuenta.A lo lejos, una sombra esmirriada y feminoide sonríe macabramente. Charly Rengifo con la microfilmadora (regalo de Willy) escondida bajo el casacón invernal ha registrado toda la escena, camuflado bajo una encarrujada peluca rojo cucaracha de esas que usan las ruflas que se aliñan la pelambrera en las peluquerías chalacas.
El Urraco