Monday, April 07, 2008

¿JUDIOS NAZIS? PREGUNTENLES A LOS PALESTINOS

Judíos nazis
Cesar Hilde
brandt

Como Moisés Wolfe
nson ya está libre sin haber pagado la repara
ción civil -sí, el Wolfen
son que calum
niaba a cambio de dinero del SIN y en yunta con Pepe Olaya-, entonces el director de “La Razón” ya puede poner las cartas sobre la mesa. Ya no hay nada que temer. Total, funciona el maridaje del seco aprista y el sashimi de pescado podrido del fujimorismo. ¿No ven al congresista Pando liberado gracias al ausentismo apro-fujimorista? ¿No escuchan al héroe del Frontón, señor Giampietri, defender a Fujimori y no ser rectificado por nadie del gobierno? ¿No dijo García en Tokio que los peruanos admirábamos tanto al Japón que por eso elegimos presidente a un japonés?

Bueno, pues. Entonces ya es tiempo de que Uri Ben Schmuel, tan agazapadamente proisraelí como los Wolfenson y como el Winter ese emparentado con los Wolfenson, diga lo que piensa del grupo Colina, de Martin Rivas y de los derechos humanos.

Y el señor Uri Ben Schmuel, director de “La Razón”, ha sido muy claro.

De Martin Rivas ha dicho que “es un soldado que sirvió a la Patria” (así, con mayúscula). Y ha añadido esta frase que el lodo, fatalmente, no podrá inmortalizar: “Si fuéramos un país agradecido, Santiago Martin Rivas (y, para el caso, también Fujimori) tendría que ser condecorado y no tratado como un criminal…”

¿La Cruz de Barrios Altos para el psicópata que la familia Wolfenson y su escribidor enaltecen? ¿La Orden del Sol en grado de Gran Exterminador? ¿La Medalla del Valor para quien asesinaba estudiantes desarmados y llegó a matar a un niño de ocho años en la masacre de Barrios Altos? ¿O le damos la máxima condecoración que algunos canallas pueden imaginar, es decir la Orden de Ariel Sharon en grado de Sabra y Chatila? ¿Así piensa Azi Wolfenson, el huidizo patriarca familiar que se esmera en pasar por civilizado?

Uri Ben Schmuel llama “operaciones especiales” a los asesinatos del grupo Colina.

Y escribe a continuación:

“Sí, claro, hubo daños colaterales. Pero que no nos vengan con el cuento que (sic) son víctimas inocentes. Para que un civil pueda ser protegido por las leyes, debe evitar tomar parte en las hostilidades y si viola este principio está sujeto a una represalia igual que los cuadros terroristas (sic). En Barrios Altos se planeó el ataque a la escolta de los Húsares de Junín, que mató a seis soldados y dejó a 25 inválidos de por vida. Los autores del atentado de Tarata, donde se asesinó a 25 personas e hirió a 155, se escondieron en La Cantuta”.

Este fujimorista con sede en el Mossad, esta mezcla de Menace Begin y Alberto Pandolfi, difama tumbas y se ensaña con los ajusticiados. Todos sabemos que las víctimas de Barrios Altos, incluyendo el niño que recibió disparos en la cabeza cuando quiso guarecerse en una habitación, nada tenían que ver con Sendero Luminoso. Fue “un mal dato de Inteligencia” el que hizo creer al enfermo mental que es Martin Rivas de que detrás de esa pollada podía estar la gente de Guzmán. Y fue una siniestra presunción la que llevó al mismo grupo de asesinos seriales a matar a quienes extrajeron a la fuerza de La Cantuta, entre los cuales -lo supimos por declaraciones del mismo agente infiltrado que los señaló- hubo cinco personas que ni siquiera merecían ser tildadas de sospechosas.(CONTINUA EN EL PRIMER COMMENT)

40 Comments:

Blogger DINTILAKO said...

(SIGUE)

Pero aun en el caso de que todas las víctimas de Barrios Altos y La Cantuta -incluyamos otra vez al niño de ocho años- hubiesen sido senderistas, ¿es que el plumífero de los Wolfenson justifica el exterminio al margen de toda ley? Sí, este señor ha drenado el siguiente párrafo:

“Porque las eliminaciones selectivas no son violaciones a los derechos humanos, sino un medio eficaz que permite al Estado defenderse de quienes quieren sembrar la muerte y destrucción. Y eso no es “guerra sucia”, como claman los “derechohumanistas”. No existe tal cosa como una guerra “limpia”. Es guerra a secas. Y demanda lo que sea para ganarla”.

Lo que el director de “La Razón” ha escrito parece salido directamente del ministerio de Defensa de Israel o de la oficina de quienes matan a domicilio (y desde el aire) a los líderes de Hamas, movimiento electoralmente invencible en Gaza. El director de “La Razón” supone que está en Tel Aviv y que aquí hacemos lo que las tropas de su país (me refiero al país de sus afectos) hacen, desde 1948, con los palestinos. Lo que pasa es que “las eliminaciones selectivas” no lo son tanto. Por eso es que en la última excursión carnicera al Líbano, la del año 2006, las tropas israelíes mataron a más de mil doscientas personas, un tercio de las cuales eran mujeres y niños. Y por eso es que la más reciente matanza en la Franja de Gaza dejó 116 muertos en sólo 72 horas, un tercio de los cuales eran mujeres escondidas en sus casas y niños escondidos en el regazo de sus madres. A eso llama este sujeto “daños colaterales”.

Una vez libre Moisés Wolfenson, “La Razón” ha vuelto a evocar los peores ejemplos de la familia Wolfenson. Hay que admitir, sin embargo, que ni siquiera Pepe Olaya se había atrevido a tanto. Si en el Perú hubiese antisemitismo -felizmente que estamos libres de esa infección- lo escrito por Uri Ben Schmuel se usaría como atizador. Pero lo que ese señor pretende no saber es que lo que ha escrito podrían haberlo firmado Himmler, Göering y el mismísimo Hitler. El fujimorismo reinterpretado desde los asentamientos ilegales de la Cisjordania, suena a cadena arrastrada, depravación surtida y pestilencia de alma.

Y si el director de “La Razón” desprecia a quienes defienden la vigencia de los derechos humanos, esperamos que nunca necesite apelar a ellos para salvarse de una persecución genocida, como aquella de la que fue víctima su pueblo. Porque el señor director de “La Razón” es humano, aunque haga todo lo posible por disimularlo.

April 07, 2008  
Anonymous Anonymous said...

El pueblo judío fue abandonado por los judíos ricos a la masacre perpetrada por los nazis alemanes.
Detesto profundamente a los judíos que se aliaron con los nazis, a los que, por salvar sus riquezas y prebendas, permitieron el genocidio y detesto a estos judios que practican con los palestinos lo que los nazis practicaron con ellos, haciendolos vivir en guettos.

April 07, 2008  
Anonymous Anonymous said...

lo que hace facherón es una socorrida práctica: victimizarse para provocar la conmiseración. dice que ustedes lo insulktan pero es al revés.

April 07, 2008  
Anonymous Anonymous said...

Espectacular post dintilakos, esa foto es espectacular, como para callarle la boca a cualquier fanatico encubierto de la mossad(con doble ss).

April 07, 2008  
Anonymous Anonymous said...

Regresaron los Dintilakos, buen post.

April 07, 2008  
Anonymous Anonymous said...

Esa foto cierra cualquier debate posible, esta claro el papel de los judios contra el pueblo palestino.

April 07, 2008  
Blogger RAFALE said...

Faverón se enfurece ante los que le critican su última parida contra Cesar Hildebrandt, un delirio esquizofrénico en el que el retrato de su víctima, como en el de Dorian Gray, se va llenado de la peor miasma espiritual, pero en este caso del victimario.
Sin hacer mucho esfuerzo se puede ver a Faverón poniéndose las botas que le llegan hasta la rodilla, cual kapo de guerras hitlerianas actuales, con fusta y casco, babeando de rabia contra su enemigo mortal, hoy, contra todos los enemigos de su pueblo, siempre. Si pudiera estar en Irak, ¡cómo ayudaría a los Marines en las torturas!
A sus enemigos les dice que tienen la menta enferma. La suya, claro, resplandece de luz y generosidad. Lo podridos son los otros, él es impoluto y angelical. A quién cree que engaña? No a muchos en todo caso. Miren lo que le dice un lector que hoy lo glosa:

"Mente podrida? La de los otros, y no la de la persona que es capaz de perpetrar el post contra Hildebrandt que comentamos?
Hay una línea de enlace nada tenue entre tus posiciones y las de Uri Ben Schmuel, el "intelectual" de la familia Wolfenson y de los hermanos Winter, a quienes César Hildebrandt los compara con los nazis.
Como Uri Ben Schmuel, tú también practicas el viejo juego del chantaje: ¨si criticas a un judío, o a Israel, o viceversa, eres antisemita¨, estratagema ésta con la que se ha intentado acallar, entre otras cosas, los mil crímenes que el gobierno de Israel y su ejército han cometido y cometen en los territorios palestinos ocupados.
Si practicas este juego es porque conoces los fines non sanctos de este juego y sabes perfectamente lo que defiendes. Eres pues, como Uri Ben Schmuel, un militante de tu pueblo, un activista de tu causa, un hombre que no puede alzar sin ruborizarse el estandarte de equidad ética y moral. No eres un intelectual libre.
No podrías asumir, por ejemplo, las posiciones del doctor Norman Finkelstein, el investigador judío que ha escrito y publicado el libro “La industria del Holocausto”.
Sobre la utilización que algunos judíos hacen de su tragedia, más allá de su raza, su religión o su cultura, Finkelstein dice: 'Una gran parte de la literatura sobre la Solución Final de Hitler no tiene ningún valor para un erudito. Ciertamente, los estudios sobre el Holocausto están llenos de absurdos, si no de puros fraudes… Viendo las tonterías que se profieren a diario sobre el Holocausto, lo raro es que hayan tan pocos escépticos'.
Seria muy interesante saber cómo ves ese aserto, cómo te posicionas frente a este enemigo, verdadero, de la doble moral.
Alguien que ataca a César Hildebrandt como tú, debería intentarlo."

Chúpate esa, Faverón.

April 07, 2008  
Anonymous Pato Dark Wing said...

siempre es bueno revisar la ley de godwin para estos casos:

Godwin's Law (also known as Godwin's Rule of Nazi Analogies)[1] is an adage formulated by Mike Godwin in 1990. The law states:[2][3]

"As a Usenet discussion grows longer, the probability of a comparison involving Nazis or Hitler approaches one."

Godwin's Law is often cited in online discussions as a caution against the use of inflammatory rhetoric or exaggerated comparisons, and is often conflated with fallacious arguments of the reductio ad Hitlerum form.

Godwin has stated that he introduced Godwin's Law in 1990 as an experiment in memetics.[3]

Linking by implication the fallacy of reductio ad Hitlerum to online discussion length had been done prior to 1990 by a poster named Richard Sexton in 1989: "You can tell when a USENET discussion is getting old when one of the participents[sic] drags out Hitler and the Nazis."[6] Godwin's Law does not, however, claim to articulate a fallacy; it is instead framed as a memetic tool to reduce the incidence of inappropriate hyperbolic comparisons. It has not been established whether Sexton's quip had any influence on Godwin's law, though Sexton has stated that Godwin has acknowledged that he borrowed the idea from Sexton and named it.[7]

April 07, 2008  
Anonymous crece la mafia said...

http://www.otrastardes.com/2008/04/05/puente-aereo-de-gustavo-faveron-la-disyuntiva-de-la-critica/

April 07, 2008  
Anonymous Anonymous said...

faveron es el patetico policia escolar de la blogosfera. a todos ajusta, como si el fuera un ejemplo.

peor, es un hipocrita, dice q no lee este blog, pero lo primero q hace al despertar es leer su rrrico PEH, asi diga que no. vete al carajo, fariseo doble cara!
si, ya se que estas leyendo!

April 07, 2008  
Anonymous gustavo faveron patriau said...

Y ya lo ven: Moisés Wolfenson comete un delito, Uri Ben Schmuel dice barbaridades, y de pronto los comentaristas, tal como lo anuncié, están juzgando a todo el pueblo judío. Esa es la mecánica. Les duela o no, se llama "antisemitismo".

April 07, 2008  
Anonymous Anonymous said...

Puente aéreo de Gustavo Faverón: la disyuntiva de la crítica

Por Jorge Esponda

La blogósfera poco a poco se ha ido ganando un espacio determinante dentro de la discusión y la crítica de las ramas especializadas y la literatura no podía quedar al margen de esta tendencia por más que muchos y conocidos gurús de los medios tradicionales hayan querido primero ocultar y después atacar esta verdad. Lo cierto es que en este espacio, cada vez más abierto, la basura va en aumento pero también convive con ella un mayor grado de exigencia y calidad.

Uno de esos pocos espacios que aún podemos llamar peruanos (¿en realidad podemos definir nacionalidades en el universo virtual?) y donde las ideas serias son propuestas de manera inteligente y lúcida, es el Puente aéreo de Gustavo Faverón. El 2005 vino a ser sin duda el de la eclosión de la movida blogger y en el tema literario peruano esto vino a hacerse más contundente dentro de un círculo que apenas incluía como digno representante el no menos interesantísimo Moleskine literario del también escritor Iván Thays.

Aunque se sabe muy bien que Faverón radica desde hace varios años en los Estados Unidos, el autor ha sabido mantenerse muy al tanto de toda la movida intelectual “tan especial” que caracteriza al Perú. Y ello se manifestó desde su aparición y las constantes polémicas en las que se inmiscuyó como comentarista o protagonista.

Muy a su pesar seguramente, el crítico tuvo que vérselas con las reglas o naturalezas propias de lo que podemos llamar “la democracia de la blogósfera” y toda su gigantesca cola de querellas, muchas de ellas verdaderamente inútiles. Mucho arrastre desde el comienzo en el que es notorio su choque, tal vez ingenuo, con el mundo virtual plagado de comentarios a rajatabla y anonimatos arteros.

Pero lo destacable en este espacio es que fuera de esos acosos, su línea ha sabido imponerse. La gran mayoría de sus posts son verdaderos ensayos y motivos de relevante discusión que muchas veces se deja extrañar en los medios impresos, los que dan la apariencia de guardar aún grabadas las consignas de alguna dictadura pro-ignorancia e ir desterrando los textos ingeniosos por fotos o leyendas frívolas.

Con esa libertad, que tantos usan para disparar dardos inescrupulosamente en pos de algo de fama gratuita o algo peor, Faverón ha sabido dar un ejemplo (muchas veces sacrificado) de cómo puede rápidamente un blog convertirse en parte de la tan mentada pero nunca tan ansiada cultura. Hasta ahí llegan todos en nuestro medio: sus detractores y los que buscan espacios dedicados a las letras más allá de ironías chabacanas y afanes de figuración.

No sabemos si algunos de sus enemigos tendrán verdaderos motivos para atacarlo más allá de suposiciones y eternos gritos de “injusticia de la élite”, pero queda claro que nuestro ámbito literario se encuentra repleto de grandes egos como los de cualquiera. La diferencia radica en que muchos de estos ni siquiera deben haber creado algo que los justifique. Los rencores que se traslucen en los comentarios que adornan cada una de sus reflexiones solo evidencian mucho más la valía de uno de los pocos blogs interesantes que de literatura hacen los peruanos.

Ir a Puente aéreo

April 07, 2008  
Anonymous Anonymous said...

¿Nazis?

Aquí tienen algunos:

http://www.oldwardogs.us/files/PaliNaziSalute.jpg

http://www.cid-online.be/IMG/jpg/Hezbollah_nazi_3.jpg

April 07, 2008  
Anonymous Anonymous said...

DICE FAVERON:

"..lo único que salva a los administradores del "segundo mejor blog de humor del Perú" de una condena penal por varios delitos, es el anonimato tras el cual se esconden, el mismo anonimato de varios otros que --porque todo se sabe-- ya sufren al menos del evidente desmoronamiento de su credibilidad en cualquier ambiente respetable.."

Ese mismo anonimato en el cual tú mismo te amparas para lanzar mugre en otros blogs y en el tuyo bajo la modalidad de "comentarios anónimos". Si los administradores de PEH son cobardes, tú Faverón, eres igual de cobarde pero además eres un grandísimo hipócrita. Es increíble, cómo puedes ser tan cínico para suscribir el párrafo anterior? ¿Es que acaso piensas que somos idiotas y nos hemos olvidado del affaire JUAN PEREZ ?

FAVERÓN, RECUÉRDALO, ERES EL ÚNICO (así como lo oyen, el único) SUJETO AL QUE SE HA LOGRADO IDENTIFICAR LANZANDO BASURA A OTRAS PERSONAS, ESCONDIÉNDOSE COBARDEMENTE EN EL ANONIMATO.

Y a pesar de eso, tienes la concha de basurear a Sifuentes, Bustamante, Godoy, Gallardo, Coral, etc. Te recuerdo que ninguno de ellos ha escrito (por lo menos nadie lo ha podido probar) comentarios insultantes escondiéndose tras un seudónimo. Tú, Gustavo Faverón, si lo has hecho. Y fuiste descubierto. Te lo probaron, y las pruebas están colgadas en la blogósfera para que cualquiera las vea. Nunca quisiste responder, te limitaste a decir, al más puro estilo de los cínicos fujimoristas que no pensabas rebajarte a contestar infundios.

Ese es el problema con la gente como tú, creen que ser "respetables" depende de la autocalificación y de mantener la credibilidad intacta frente a otros farsantes de la misma collera, como los plagiarios Bryce y Cueto (a quienes defiendes del mismo delito, por el cual has sepultado a Eloy Jáuregui), el felpudini Thays y un montón de despistados que viven fuera del Perú. Pero aquí en tu rrioba del Callao podemos decirte: te conozco bacalao.

April 07, 2008  
Anonymous Anonymous said...

Esponda, adornate todo lo que quieras, pero tus flores para Faveron son parte del rito de la mafia. Estamos ante un acto de sometimiento visible. Faveron y su compinche Thays han isdo formados en la corte de Alonso Cueto y de Ampuero, en Somos y el Dominical de El Comercio, y con ellos aprendieron sus mañas. Por supuesto, al crecer han agregado a sus personajes un poco de lo suyo propio, sus estilachos y su mala leche, pero básicamente obedecen al mismo esquema: la cultura es un territorio que se conquista y se mantiene en función de un orden (en el que entran incluso consideraciones político-religiosas: la defensa de Israel...), al que se sirve y del que uno se sirve. Lo de la mafia Cueto y Regia no es invento de nadie. Faveron, como otros, era obediente asesino al servicio de la mafia en sus comienzos y lo sigue siendolo ahora. Endiosarlo es acatar el poder que quiere, que necesita tener y que muchos intelectuales peruanos, conocedores de su doble moral, le niegan, con justa razón. Menos flores pues amigo y más discernimiento.

April 08, 2008  
Anonymous gustavo faveron patriau said...

Del arte peruano en el Perú, perdonen la tristeza

Últimamente, cuando pienso en las artes en el Perú, la palabra que más rápidamente me viene a los labios es "precariedad". Casi no hay arte que no se ejerza en el Perú; casi no hay ninguna cuyo ejercicio no penda de un hilo.

Por muchos años la ópera ha existido en el Perú porque existe Luis Alva. En el futuro acaso subsista porque hay un Juan Diego Flórez. Pero la ópera peruana, como casi todas las posibles manifestaciones de lo que antes se llamaba "música culta", es un arte subsidiario, un eco por lo general bastante pobre, como los ecos de las escasísimas, casi fantasmales orquestas clásicas que aún suenan en el Perú (o, mejor dicho, en la capital del Perú y un par de ciudades más).

El de la danza clásica en el país no es un mundo menos precario, y tampoco son muchas más personas con talento las que lo mantienen respirando. La danza contemporánea patea con más vitalidad, pero no es del todo errado decir que los ochentas y los noventas fueron mejores tiempos, y que los artistas más destacados incluso hoy son los que perseveran desde aquellos tiempos.

La música peruana es en general un páramo: la música criolla no estaría más muerta si le metieran un balazo en la nuca cada mañana; las músicas populares en general se han convertido en elementos raigalmente conservadores, se niegan a la experimentación, es decir, se declaran fuera del mundo del arte. El rock peruano en los últimos veinte años sólo ha podido generar grupos comerciales con cierto rigor de producción, pero sin ninguna vida; los grupos alternativos o marginales no han aprendido una sola nota nueva en toda una generación.

Las músicas híbridas, mestizas, los nuevos sonidos populares, han firmado su sentencia de muerte a muy poco de nacer, porque han descubierto cada vez más la moderada mina de oro de las ventas y las giras y la celerbridad local inmediata y eso los ha conducido a la misma espiral del humor televisivo nacional: la idea de que para ganar dinero hay que ser enteramente superficial y minuciosamente carente de interés. La chicha y la tecnocumbia han conseguido una cosa que ninguna otra música popular en el mundo, de la que tenga yo noticia, logró jamás: ser un género musical en el que no existe ni un solo instrumentista apreciado por su genio o su originalidad.

El cine de buena calidad en el Perú se reduce a Francisco J. Lombardi y a la promesa temprana pero expectante de apenas otras dos personas: Claudia Llosa y Josué Méndez, y estos dos últimos ni siquiera estaban en el panorama dos años atrás. La economía, asesina de tantos esfuerzos, deja a muchos cineastas en potenia encarcelados en el mundo de los cortometrajes que nadie nunca ve, y cualquiera que tenga aspiraciones en el mundo de la animación tiene en frente una carrera cuesta arriba, en una industria que, en el Perú, es virtualmente inexistente.

Cada vez que llego a Lima, alguien me advierte con entusiasmo que esta vez la cartelera teatral es otra cosa, que el teatro en Lima está cada vez mejor. Eso me suena siempre a verdad hasta que voy al teatro, y me encuentro con que dos de cada tres éxitos limeños son ejercicios que fueron experimentales e incluso osados en algún momento a mediados del siglo pasado, o son ensayos sin demasiado nivel profesional. Por supuesto, nunca falta una obra destacable, gracias al cielo y al empeño de dos o tres compañías y a la eterna fascinación de Yuyachkani (en la foto).

La pintura peruana es como la tumba del soldado desconocido: todos la vemos y creemos apreciarla, pero nadie sabe bien qué se esconde detrás de ella. En el extranjero, nuestros artistas plásticos son básicamente ignorados; en el Perú, forman un coro de ángeles, arcángeles, serafines y querubines que se enfrentan unos a otros con tanto encono y tanta amargura que uno pensaría que en verdad se están disputando un lugar a la diestra de Dios padre.

En mi modesta opinión --que los miembros de esa comunidad desmentirán en un segundo y sin sonrojarse-- la pintura peruana es la más satelital y subsidiaria de todas nuestras artes; el día que nuestros pintores más originales descubran que hay un universo más allá de la inca kola, las calatas de la jungla, los perfiles de Abimael Guzmán y las caras de Sarita Colonia, habremos dado un paso adelante.

El cómic peruano sigue en pañales. Nuestro gran Acevedo no puede hacerlo todo él solo. Hay grandes dibujantes sin noción de guionismo y aceptables guionistas sin socio plástico a la altura, y aunque el Extraño del 2006 dejó en la puerta la noticia de varios partos auspiciosos por venir, no tengo noticia de que alguno se haya terminado de consolidar en este tiempo.

La poesía peruana está en caída libre desde pasada la promoción del setenta, que a su vez estaba ya algunos escalones por debajo de la anterior. En novela, estamos en la tercera generación post-Vargas Llosa y en cuento en la cuarta generación post-Ribeyro y, pese a la cantidad de nombres destacables y de valor indudable, todavía no hay indicios de que se nos vengan otros autores de esa talla. La dramaturgia peruana tiene más de un nombre repetable pero jamás ha tenido a un solo gran innovador.

Ustedes dirán "¿y adónde quiere llegar Gustavo con esta enumeación?". Eso mismo me pregunto yo.

April 08, 2008  
Anonymous Anonymous said...

Si lo que les preocupa o arde es la sobre exposición mediática de la tan mentada “argolla” literaria, tengan en cuenta que la misma no puede durar mucho. he ocupado unos cuantos minutos de mi existencia a guglear las imágenes de los tíos Cueto, Ampuero, Bryce, Thays, etc., y lo que he descubierto es que todos estos vejetes son candidatos seguros para que en cualquier momento les de un infarto, una apoplejía o un derrame cerebral. Es cuestión de tiempo. Y tampoco me preocuparía por el tal Thays, a quien la calvicie lo sumirá dentro de poco en una depresión tan intensa que no podrá ni escribir su propia firma. Al pobre se le está descosiendo la gorra.

April 08, 2008  
Blogger miguel salazar said...

Como siempre, Faveron viendo el arbol y no el bosque. Si, toda una eminencia de la correccion politica y eminencia del holocausto, listo para saltar de inmediato para llamar la atencion todo un brigadier escolar del internet, aja, y los demas que tambien quieren ser politicamente correctos. Ellos y su supuesta correccion politica son una lacra. Si tan brillantes son, hace rato deberian haberla hecho, pero no, se pudren en sus blogs, donde pontifican de temas que deben haber leido hasta el hartazgo, pero de la boca para afuera, el amiguismo y la conveniencia rigen sus palabras. Faveron vapuleado en el medio literario, ahora se la quiere agarrar con los artistas plasticos, los cinefilos, contra toda aquella creación cultural, que sus anteojeras primermundistas y cosmopolitas le pretenden hacer ver. Mas o menos como nos ve Claudio Pizarro cuando viene del Chelsea a jugar a la Selección Peruana y prefiere ver a sus caballos. Para eso se van al extranjero a “perfeccionarse”, para esto, para ver estos grotescos espectáculos de desprecio y discriminación, francamente ambos son unos personajes vergonzozos.

April 08, 2008  
Anonymous Anonymous said...

Miguel Salazar hace notar una analogia que no habia reparado antes y no le falta razon, Claudio Pizarro no solo prefiere sus caballos a la seleccion, sino que ademas exigue ser el capitan de la seleccion, mas o menos como lo ve Silvio Rendon al tal Faveron, el Diego Armando Maradona, el capitan de esta selecion de intelectuales brillantes que tan brillantemente se refieren a nosotros, ellos tambien preferirian y a ver sus caballos.

April 08, 2008  
Anonymous Anonymous said...

MENSAJE ENVIADO AL POST "DEL GCC A LA CNN" de Faveron en este mismo momento:Sólo te falta decir que te sientes "proud to be american".En todo caso ya se te contagió el complejo gringo de creernos cojudos a los latinos.

April 08, 2008  
Anonymous eeeeeeeeeeeeego triiiiiiiiiiiiiiiiiiiiip said...

http://puenteaereo1.blogspot.com/2008/04/la-cnn-tambin-te-quiere-entrevistar.html

SOY INOCEEEENTEEEEEEEEEE

April 08, 2008  
Anonymous PRISIONERO EN MAINE said...

Si sueñas con Nueva York y con Europa
te quejas de nuestra gente y de su ropa
vives amando el cine arte del Normandi

Si eres artista y los indios no te entienden
si tu vanguardia aqui no se vende
si crees ser occidental de segunda mano
¿¿¿por que no te vas???

¿Por qué no se van?
...no se van del país???
¿Por qué no se van?
...no se van del país???

Si viajas todos los años a Italia
si la cultura es tan rica en Alemania
¿Por qué el proximo año no te quedas allá?

Si aqui to tienes los medios que reclamas
si aqui tu genio y talento no da fama
si tu apellido no es Gonzales ni Tapia
¿¿¿Por qué no te vas???

April 08, 2008  
Anonymous Anonymous said...

"Ustedes dirán "¿y adónde quiere llegar Gustavo con esta enumeación?". Eso mismo me pregunto yo."

No gustavito, nadie te iba a preguntar nada. ya estamos acostumbrados a tus alucinantes raptos biliosos en que la bilis reemplaza el líquid cerebral de tu pelada cabecita. dále hombre.

April 08, 2008  
Anonymous Anonymous said...

O sea, para Faverón todo lo que se produce en el medio cultural peruano es una buena mierda. Claro, él ahora es un "artie" de Boston, y todo lo que hacemos acá son copias, refritos, huevadas hechas hace 40 años en EE.UU (espérate que ya aparecerá alguien para demostrarte que, a su vez, 30 años atrás, eso mismo ya había sido hecho en Alemania o en algún país escandinavo), Gus nos habla de la producción artística peruana, mismo escolar de primaria: "yala, yala, yala..."

Pero Fav, se cuida cortesanamente de rescatar con el salvavidas de la excepción a los amigos, a la GCU, a los que la llevan: Juan Diego Flórez, Vargas Llosa, Lombardi (super original, Lombardi, no se olviden!).

"Ustedes dirán "¿y adónde quiere llegar Gustavo con esta enumeración?". Eso mismo me pregunto yo."

Por favor, Gustavito, qué falta de confianza, esa pregunta ni se pregunta. Adonde querías llegar era a la categoría "crítico literario" (o si prefieres, "metacrítico cultural"). ¿Cómo, todavía nadie te responde en los comments?
¡Qué barbaridad!
Desde aquí nos vamos a encargar de eso. Este es el párrafo que te faltó, que probablemente habías escrito, pero en un rapto de pudor decidiste borrar de tu post:

"La crítica literaria es, curiosamente, la única disciplina, que goza de buena salud y de un nivel realmente internacional. Probablemente lo que le ha permitido escapar a la precariedad del medio peruano es que sus principales exponentes radican todos desde hace años en el extranjero. Ahí tenemos a Gustavo Faverón, cuyos trabajos han sido publicados en importantes editoriales españolas y que dirige una revista codo a codo con el gran palabrero Derrida. Daniel Salas y Peter Elmore son otros importantes intelectuales que destacan en este campo."

OK, tienes razón Gustavo, probablemente tú lo habías escrito mucho mejor, discúlpame, pero no podrás negar que en el fondo decías más o menos lo mismo.

Y sí, te perdono la tristeza.

April 08, 2008  
Anonymous Anonymous said...

Quizá Faverón tenga razón: salvo contadas excepciones, lo que se produce aquí en el medio cultural no vale gran cosa. Pero sucede que en el país que tanto admira (EE UU), la situación es bastante parecida:

"Si uno intenta enumerar los logros artísticos de nuestro país dentro de la tradición occidental, nuestras realizaciones en el campo de la música, la pintura, la escultura y la arquitectura suelen quedar un tanto empequeñecidas. No se trata de tomar a Bach, Mozart o Beethoven como patrones; Stravinski, Schöenberg y Bartók son más que suficientes para colocar a nuestros compositores en una perspectiva un tanto triste. Y sean cuales sean los esplendores de la moderna pintura y escultura norteamericanas, entre nosotros no hay ningún Matisse..."

Harold Bloom, "El canon occidental" pg. 276.

¿Tiene razón Bloom o no? Claro que la tiene. Faverón parece ignorar que lo que decide la suerte de los escritores (y artistas en general) es el poderío económico y político de determinado país. Si el arte norteamericano está en primer plano, es porque Estados Unidos es la primera potencia mundial desde hace 60 años. Personalmente, no creo que nadie en su sano juicio considere los mamarrachos de Pollock, Warhol o Basquiat como "gran arte"; si tuvieron éxito en vida fue porque sus obras fueron vistas como una mercancía dentro del mercado del arte. Y nada más.
Por otra parte, como bien se preguntaba Buñuel en su libro de memorias: "Si Faulkner hubiera nacido en Paraguay o Turquía...¿quién lo leería?"
Después del párrafo que cité, Bloom dice que la literatura gringa sí está al nivel de los clásicos universales. Lo que Bloom no dice es que su país está lleno de escritores sobrevalorados (Hemingway, Bukowski, los beatniks, etc) que han hecho descender de nivel a la literatura de los yunaites en las últimas décadas.

April 09, 2008  
Anonymous josé josé, el triste said...

con ese triste post, gustavo faverón se parece más a joaquín sabina borracho que a un sobrio césar vallejo.

April 09, 2008  
Anonymous Anonymous said...

Me animo a intervenir porque yo, sin haber nacido en este hermoso país, creo que lo más importante es la lectura. La educación peruana requiere una verdadera promoción lectora. En nuestras aulas se debe discutir de literatura y hacer literatura.
En cuanto a la literatura peruana, lo que pasa es que los referentes son muy altos, ¿no? Ribeyro, Vargas Llosa, la generación del 50. Faros difíciles de alcanzar. Después de tantas luces, creo que nos toca un periodo de relativa sequía y eso no debe traumatizarnos. Lo importante es que los escritores, al menos los más interesantes, son diferentes, y eso ya es importante. Un libro como La disciplina de la vanidad es algo insólito en el Perú y es probable que por su naturaleza exprese las inquietudes de nuevas generaciones con mayor precisión que nuestra literatura internacionalmente consagrada. Esta es una opinión enteramente personal, pero yo creo que este pequeño libro de Thays es más interesante que los últimos libros de Vargas Llosa. Nadie va a repetir el monumento que es Conversación en la catedral, pero tampoco es el objetivo de los escritores más interesantes que están activos en la actualidad.

Giuliano Vecco F.

April 09, 2008  
Anonymous Anonymous said...

LA VENGANZA DEL PAJARRACO

Ojo, este año Leo promete vengarse de todos los que trataron mal su gran obra El conde de san germán-fiori-habich. Cuenta con la alianza del difamador Ángeles (que ha reclutado a Guich y al viejito "Capulina" Fajardo, que no saben que trabaja en verdad para el pajarraco)y a otros critiquitos de diverso calibre (5 centímetros, 8 centímetros, etc). Muy pronto la crónica de una verdadero operativo de guerra literaria contra los escritores que cree culpables de su mala suerte (incluye reseñas "críticas", polémicas generadas por su asalariado Ángeles y jugadas en pared con letrados iletrados cuyos nombres conocerá. Muy pronto...

April 09, 2008  
Anonymous Anonymous said...

Como dice un comment en el blog de Ybarra:

"¿Por qué no canjeamos a Melissa por Faverón?

April 09, 2008  
Anonymous Anonymous said...

miren cómo faverón se carga contra bellatin, por dios! qué le ha hecho el pobre escritor! o es que quiere bajonear a porta 9¿¿¿??


Anónimo dijo...
dime, no es una cuestión de originalidad también nuestra histórica dependencia con respecto a la cultura argentina? Desde los programas de TV hasta el fútbol, pasando por Bellatin (hijo putativo de César Aira) y la jerga callejera, seguimos copiando y copiando a los sujetos más odiosos de Sudamérica, te parece??

jueves, abril 10, 2008 11:54:00 AM

April 10, 2008  
Anonymous SOOOOY INOCEEEENTEEEEEEEEE (pero no cholo) said...

Ajjjjjjjjjjjjj, ¿cholo yo?

Mejor es ser judío

April 10, 2008  
Anonymous Anonymous said...

Giuliano, tienes razón, yo también considero que "La disciplina de la vanidad" es uno de los mejores libros de los últimos años junto con "Amores Bizarros" de Max Palacios y "El Conde de San Germán" de Leonardo Aguirre.

April 10, 2008  
Anonymous Anonymous said...

En medio de numerosas reflexiones, La disciplina de la vanidad (2000), de Iván Thays, subraya que la ambición es fundamental para crear una obra importante. El libro se lee también como un ataque durísimo a los críticos.
A inicios del año 2000 se realiza un encuentro de escritores jóvenes en Morillo, pequeña ciudad ficticia ubicada en Málaga, provincia de España. Es el primer coloquio al que asiste el narrador anónimo. Con todos los gastos pagados, son invitados autores de dieciocho a treinta años, noventa latinoamericanos y treinta y cinco españoles, elegidos luego de una selección. Entre ellos viajan los críticos peruanos Tunc, Aut y Nunquam, además del también narrador Mario, con quien el protagonista comparte habitación.
El comité organizador invitó asimismo a tres autores consagrados para que ofrezcan, uno por semana, charlas magistrales y convivan con los jóvenes escritores. Nunca se revelan al lector los verdaderos nombres de aquellos, solo se les menciona con apodos. El primero en llegar era conocido como Poliéster por su traje, un ecuatoriano de tendencias regionalistas; el segundo recibió el mote de Spinoza, por ser holandés de origen judío; y el tercero fue un africano llamado Mboma, en homenaje a un futbolista camerunés. Este tercer narrador consiguió éxito en Europa alejado del costumbrismo. Era el único que despertaba admiración en el protagonista y en su amigo Mario.
En la cita literaria, se forman y deshacen parejas. Parece una agencia matrimonial más que un centro para escritores. «Ríos de semen corren por esas tuberías», le dice el narrador a la venezolana Frances, de quince años, con quien mantiene una breve relación amorosa. Este siente placer en besarla y sentir su olor a colonia para niños. Al protagonista le atraen las lolitas como al narrador estadounidense Vladimir Nabokov.
A Frances le reprocha su precocidad, pero tilda de imbécil a François Mauriac, Premio Nobel de Literatura 1952, porque este declaró que para ser novelista se requiere llegar a cierta edad. El protagonista se burla asimismo de la gente que se acerca a preguntarle: «¿poeta o narrador?» y reparte más apodos: llama Barbarella a una escritora uruguaya por sus generosos pechos. Cuando los jóvenes autores hablan de sus libros, las conversaciones le parecen estúpidas, pues no se refieren a su obra. Califica a su lugar de nacimiento, Moquegua, como una «provincia enana». Es arrogante, un pavo real.
Lleva a España un libro inédito, Los alces premeditados, el cual reza en el rótulo: «Para ser leído solo por Carmen Balcells» y cuyo subtítulo es Una colección de cuentos sobre el Centeno. Cada uno de los siete relatos se inserta entre las acciones del encuentro en Morillo y las numerosas reflexiones literarias. En ellos, el protagonista es el álter ego del narrador de la novela, un escritor maduro que participó de joven en un taller de narrativa en Lima. Luego de publicar sus creaciones, obtuvo treinta mil dólares de una beca para terminar una novela que jamás concluyó y «un puesto casi diplomático, casi inexistente, en Venecia».
Se casó con la italiana Graziela, con quien tuvo un hijo, Paulo, muerto a los trece años en un accidente. Más tarde, se separó de ella y mantuvo una breve relación con una adolescente, la guapa actriz de teatro Pola. Calvo y un poco gordo, vuelve a Lima, donde repasa el destino de algunos personajes del Centeno, el taller literario: Milovana, Esteban, Urdanivia, Tomás y Connie, cuya nieta intenta entrevistarlo. Estos datos se encuentran dispersos. El lector reconstruye la trayectoria del narrador con retazos. Los relatos demuestran que el fracaso de este es debido a su falta de ambición, a la disciplina de la vanidad.
Mario califica Los alces premeditados de «monumento al ego» y añade que la única forma de que esta obra se publique es que aparezca en medio de un libro de otro escritor y decide buscar a un joven del encuentro para meterlo entre sus papeles. Este es uno de los tantos guiños de la novela, pues Frances debe su nombre a la protagonista del único libro de cuentos del protagonista, el cual trata sobre las divas de Hollywood. Es otra señal para el lector: podría sugerir Las fotografías de Frances Farmer (1992), la primera obra de Thays. La italiana Graziela, quien aparece en la colección de relatos, se inspira en el personaje de «La segunda juventud», texto de Luis Loayza.
Para el narrador, los críticos Tunc, Aut y Nunquam son «viles jueces» que atacan desde las páginas de los periódicos y forman la Liga en pro de la Moral y el Buen Gusto y contra la Vanidad de los Escritores. El protagonista disfruta cuando el primero le señala un anacronismo en su novela histórica. También se regodea cuando el segundo descubre un error de concordancia y cuando el tercero señala una trama inverosímil.
De gran elegancia y belleza, Nunquam cree que ya todo está dicho en literatura. Considera que este oficio no tiene sentido. Con ira, ataca a un rinoceronte, que es una metáfora de la vanidad. Otro de los críticos, Aut, asesina a Mboma, candidato fijo para el Nobel de ese año. Según la policía, la próxima víctima era el protagonista, pues encontraron papeles que se relacionaban con él. En realidad, eran críticas destructivas contra libros que aún no había escrito. «La literatura es un oficio siniestro, lleno de envidias», acepta el narrador.
En las primeras páginas, el protagonista define la estructura del libro: «No tiene un argumento, y el lector se sorprenderá con algunas escenas, frases o citas que están fuera de contexto, que no tendrán sentido salvo para el autor». El exitoso novelista Tomás, de Los alces premeditados, quien en sus libros vende souvenirs peruanos a los extranjeros, le dice al álter ego del narrador: «Las novelas son acciones, acontecimientos, pasan cosas, hay personajes. En lo que tú escribiste nadie se mueve ni para ir al baño». En otra oportunidad le reprochó que mientras Sendero Luminoso causaba estragos en Lima, él escribía sobre sí mismo, regodeándose sobre el yo. «Es que no has sufrido, pues; te falta calle», sentenció.
En varios fragmentos, el personaje principal descalifica a los regionalistas, elogia a los escritores que edifican con fragmentos como el peruano Martín Adán o que se alejan del realismo como el uruguayo Felisberto Hernández, reseña a algunos de sus narradores predilectos como Abraham Valdelomar, «el más grande esnob que ha conocido la literatura peruana», o Luis Loayza, un autor de culto. Reflexiona asimismo acerca de la envidia, los concursos, la obra total, los editores y la torre de marfil, entre otros temas literarios. Defiende con uñas y dientes sus ideas, su poética. El resultado es un intento arriesgado para evadir los límites de la novela.Por desgracia, la única edición que circula, el cual lleva el cintillo de «Finalista del Rómulo Gallegos», está plagada de erratas. El libro fue una de las diecinueve novelas que fueron vencidas por El viaje vertical (1999), del español Enrique Vila-Matas. La obra requiere un urgente trabajo de edición para eliminar las malezas, someterse al riguroso escrutinio de un corrector de estilo. Escribe «ole», «Washington Delgado» y «un autodidacta», cuando lo correcto es «olé», «Wáshington Delgado» y «un autodidacto». Falta criterio para colocar las cursivas, además se encuentran por ahí cuatro puntos suspensivos (¿?), dobles espacios y errores de concordancia. En cierto pasaje el narrador llama «masacre» al ataque de Nunquam al rinoceronte, cuando aquel vocablo quiere decir «matanza de personas». Pese a los reparos expuestos, Thays es uno de los más importantes autores de las recientes generaciones. Con La disciplina de la vanidad demuestra que es un escritor perspicaz, de un gran dominio del lenguaje y con un singular estilo narrativo.

PD.- Discutamos acerca de libros tan importantes como este. Este texto es de mi amigo Jorge Coaguila

Giuliano Vecco F.

April 11, 2008  
Anonymous Anonymous said...

RESEÑA SOBRE EL NOVIAZGO ENTRE PAOLO DE LIMA Y MARCEL LA VACA VELÁZQUEZ

ya vieron cómo el autor de Cansancio le pone su blogcito a disposición al crítico profano? Eso no es gratuito, nada es gratutito en literatura. Tiene que ver con el poder de aglutinación que tienen los senderistas caviares como Garvich y De Lima, quienes se conocen, se reconocen y dicen, somos!, hay que juntar fuerzas para trepar mejor.

Dónde están las firmas de Marcel y De Lima en la carta por la liberación de Melissa Patiño?????

Donde la publicación y el apoyo de Zona de Noticias sl evento central de hoy viernes en la Casona????

Estos senderucos solo sirven para trepar -se espera la columna de De Lima en el Dominicial para esta semana-, pero cuando se requiere estar en línea contra el opresor, allí se las pican.

Una vergüenza, solo falta que hasta el apu neoliberal Ñaupari se aparezca por La Casona y los ultras ilustrados de Intermezzo no dicen esta boca sobre el caso Patiño.

Pobre izquierda peruana, así nunca llegará al poder...

April 11, 2008  
Anonymous Anonymous said...

El libro de Thays es del año de la pera. La pelucona manolarga se esta dedicando ahora a la escritora esa que pronto saldrá en vano ofidio como revelación de algún sitio... atentos dinthilacos

April 11, 2008  
Anonymous Anonymous said...

Sr. Vecco:
La forma "autodidacta" para el masculino es aceptada por la Academia, lo mismo que el vocablo "ole" en lugar de olé. En cuanto a "Wáshington", si así lo escribe el propio Delgado, deberá respetarse entonces dicha forma.

April 11, 2008  
Anonymous Anonymous said...

jajaja, al toque los de intermezzo sacaron su comunicado por lo de Melissa, como se nota que paran pendientes de lo que aquí se dice, punto para ustedes, dintilacos!!!!!

April 11, 2008  
Anonymous Anonymous said...

uyyuy!!!!!!!!! miren lo que acabo de descubrir, el portal de Literaturas de España APUESTA por Bombardero, Cesar Gutierrez le ha puesto la punteria a medio mundo, especialmente a Roncayulo (sic) y Malca.

http://www.literaturas.com/v010/index0804revista.asp


Paolo de Lima.- ¿Y que opinas de la novela peruana?

César Gutiérrez .- Que de ella se conoce afuera lo que las majors quieren que se conozca. ¿Alguien sabe en España que el mejor escritor peruano de mi generación es Jaime Bedoya y el de la subsiguiente Mónica Belevan? Nadie. Quienes no transamos con las majors somos unos fantasmas. Pero seamos pacientes porque el tiempo es la cruz de todos, fíjate: Cien Años de Soledad fue rechazado por 6 editoriales, Bajo el Volcan por 13 editoriales, el Ulises fue rechazado sistemáticamente durante 7 años hasta que T.S. Eliot intervino.

Paolo de Lima.- ¿No hay otro escritor punkie o underground en Perú?

César Gutiérrez .- No que yo sepa. Hace 20 años asomó uno, se llamaba Malca y se hizo famoso por imitar a un chileno que, creo, se llamaba Fuguet. Pero con los años Malca se ha convertido en un burócrata. Es tan inteligente que siente desprecio por sí mismo.

Paolo de Lima.- ¿Y sigues opinando que Bayly es el Robbie Williams y Roncagliolo el Ricardo Arjona de la letras peruanas?

César Gutiérrez .- Bayly será de folletín pero es un sujeto divertidísimo. Ahora, mi opinión acerca de Roncayulo (sic) sí ha cambiado: ahora creo que es nuestro number one del Top-Manta.

April 11, 2008  
Anonymous gustavo faveron patriau said...

Desde un primer momento dije que en la medida en que me quedara clara la inocencia de Melissa Patiño, no dudaría en apoyar los pedidos para su liberación. Gracias a un correo de Rocío Silva Santisteban, leo un fragmento importante del auto de apertura de instrucción preparado por la fiscalía en el caso de la estudiante sanmarquina. Llamo al fragmento importante porque es la primera pista visible de cuál es la supuesta culpa que el Estado quiere encontrar en Patiño. Hay otros adjetivos que valdría la pena usar para calificar al documento: es estúpido, es incoherente, es antijurídico, es cantinflesco y es miserable.

April 12, 2008  
Anonymous Chang said...

Facheron a la carcel, Melissa libertad? No estaria mal que Facheron pague algunas de sus culpas. Si no en un calabozo como la pobre Melissa, al menos haciendo trabajos de servicio publico, durante unos tres meses digamos, en los barrios donde hay tanta muchacha como ella, que nunca se sonho como una Edith Lagos. En su curriculo Facheron deberia poner, junto a todas las medallas que se otorga, cuatro delitos mayores: uno, haber lanzado piedras contra Melissa desde el comienzo, aunque despues se haya puesto a esconder la mano; dos, haber servido diligentemente, por mucho tiempo, en calidad de "gatillo", a la mafia literaria enquistada en el Comercio, el Dominical y Somos, mafia encabezada por Cueto y Ampuero, y que tanto danho le ha hecho a la literatura peruana al haber consagrado la segregacion politica y social en ella; tres, el haber lanzado, como anonimo, desde la universidad norteamericana que le daba chamba, el famoso ataque homofobo que lo hizo conocido (y que para su desgracia fue descubierto): y cuarto, el lanzar campanhas denigratorias contra algunas conciencias libres en el Peru, en particular contra Cesar Hildebrandt (quien cometera excesos pero que en general critica valientemente a los gobiernos y castas corruptas que nos beben la sangre) y a quien Facheron calumnia e intenta atarantar llamandolo antisemita por el "crimen" de decir que judios como Uri Ben Schmuel, los Winter o los Wolfenson, no tienen nada que envidiarle a los nazis en tanto que criminales y fascistas, lo mismo que los responsables israelies que ahogan en sangre al pueblo palestino. Esto ultimo es mas que revelador. Por que pues tanto salto, Facheron, si el suelo esta parejo? Tanto te duele que se denuncie los crimenes de lesa humanidad de tu querido estado de Israel?

April 14, 2008  

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